Los aceites capilares son el paso final que deja el pelo suave, brillante y más fácil de manejar, incluso en días de humedad.
Acá encuentras aceites de toque seco con argán, macadamia, palta o monoi, un aceite con micropigmentos violeta para rubios y sérums capilares con protección térmica. Todos se aplican de medios a puntas, sobre el pelo húmedo o seco.
Con dos o tres gotas basta: el exceso es lo que deja sensación grasosa.